Friday, April 15, 2022

Leer y escribir... la gran proeza!

Uno de mis mejores amigos me regaló el "Infinito en un Junco", un libro bellísimo que ha sido uno de los mejores historias que me han regalado en la vida. Mis entrañables amigos lletraferits siempre me dan cosas así.
Algo que me encantó en este libro además de explicar maravillosamente la proeza humana de la escritura y diferentes historias sobre libros que me emocionaron tanto, es la discusión valiente, calmada y razonada de la censura en los libros por lo que en estos días se ha llamado la "corrección social". Ciertos términos que hoy parecerían racistas, sexistas, misóginos, xenófobos.. etc., etc. en la literatura clásica se están cambiando por términos mas lights sin considerar el contexto histórico-cultural de cuando una obra fue escrita.  Pero creo que no va solo de terminología sino de toda una filosofía comercial del mundo "moderno" actual que te quiere vender una historia edulcorada con tal de agradar a todo mundo y venderla mejor en  todos lados: una droga dulce para atontar. Me encanta lo que plantea:

"En 2011, una editorial de Louisville editó las dos novelas más famosas de Mark Twain, Las aventuras de Huckleberry Finn y Las aventuras de Tom Sawyer eliminando la despectiva palabra nigger...." 
"¿Los libros infantiles y juveniles son obras literarias complejas o manuales de conducta? Un Huck Finn saneada puede enseñar mucho a los jóvenes lectores, pero les hurta una enseñanza esencial: que hubo un tiempo durante el cual casi todo el mundo llamaba niggers a sus esclavos y que, debido a esa historia de opresión la palabra se ha convertido en tabú. No por eliminar de los libros todo lo que nos parezca inapropiado salvaremos a los jóvenes de las malas ideas. Al Contrario, los volveremos incapaces de reconocerlas. Al contrario de lo que cree Platón, los personajes malvados son un ingrediente crucial de los cuentos tradicionales para que los niños aprendan que la maldad existe. Tarde o temprano tendrán noticias de ella (desde los matones que les acosan en el patio del colegio a los tiranos genocidas)". 
"La maravillosa y perturbadora Flannery O'Connor escribió que: quien solo lee libros edificantes esta siguiendo un camino seguro, pero un camino sin esperanza, porque le falta coraje. Si alguna vez por azar leyera una buena novela, sabría muy bien que le esta sucediendo algo. Sentir cierta incomodidad es parte de la experiencia de leer un libro; hay mucha más pedagogía en la inquietud que en el alivio. Podemos hacer pasar por el quirófano a toda la literatura del pasado para someterla a una cirugía estética, pero entonces dejará de explicarnos el mundo. Y si nos adentramos por ese camino no debería extrañarnos que los jóvenes abandonen la lectura y, como dice Santiago Rocangliolo, se entreguen a la PlayStation, donde pueden matar a un montón de gente sin que nadie ponga problemas."

Todo este libro es un ejercicio de contextualización histórica de la palabra escrita explicada por Irene Vallejo y es emocionante, te hace viajar y de muchas formas sentirte cómplice de que exista la literatura. Solo puedo decir: Gracias madre por ser tan anti-Disney y darme a conocer  la Sirenita original para llorar y llorar. Gracias Emili por el libro. Gracias Irene Vallejo por esta historia tan espectacular y emocionante.