"For many of us, the dance begins at home. It’s here where our musical identities are formed, each family holding its own legacy which will inevitably be passed down from generation to generation via records, cassettes and CDs. Whether it’s born in the living room, kitchen, garden or bedroom, the family home is the first sacred dance floor for many of us."
Music as Memory. Jesse Bernard
Acabo de ver el
documental “Get Back”. de Peter Jackson sobre "The Beatles". No puedo explicar la
emoción de ver la creación de la música con la que crecí, desde los primeros
acordes y letras incompletas. Ver todo el proceso de creación de canciones
con las que nos despertaba mi papá los fines de semana por la mañana cuando
estaba en casa a todo volumen, ha sido una experiencia alucinante mientras veía
el film.
Era la felicidad pura: levantarse con música, bajar a desayunar y ver a mi padre de buen humor explicando el mítico concierto de "The Beatles" al tejado cómo su ultima actuación en público, la explicación sobre el quinto Beatle negro y un ingeniero de sonido llamado Allan Parsons. Todo eso salía como un cuento mientras un disco de 33 RPM sonaba en un tornamesa Fisher de los 80’s. Abrir el álbum "Let it Be" y ver las fotos de ellos en el estudio. Escuchar la explicación de siempre de ser el último álbum (LP) después del cual llegó la ruptura y el silencio. Era en mi cabeza desde los 6 años algo mítico. Ese álbum era más mítico en casa porque era el álbum que mi mamá le regaló a mi papá como una muestra de amor para “let him be” ¡Eso me emocionaba tanto! Sin duda este álbum ha sido algo importante y trascendental.
No había nada
mejor que The Beatles. Aún recuerdo ser una
niña repelente que a los 7 años cuando establecía conversaciones con adultos y acabar
preguntándoles "Y tu ¿Quiénes crees que son mejores, "Beatles" o "The Rolling
Stones"?” Yo lo tenía clarísimo.
Visto ahora, no
puedo mas que agradecer a mi padre por compartir su música con tanto entusiasmo
con nosotros, por marcarnos con la música que influenció nuestros gustos
musicales posteriores.
Pero más allá,
esta música también marcó nuestro marco emocional y de ideas. Algo que me
encantaba que me explicara mi papá cuando escuchaba “Across the universe” era que cuando él era estudiante de
ingeniería, alucinado con la canción, se había hecho un poster del hombre sobre
la luna con el título de la canción “Across the universe”. Aprendí
instintivamente que una canción podría ajustarse a cada sentimiento o a cada concepto que nos apasionara... al final una canción significaba lo que nos transmitiera su música o unas palabras en su letra.
También a
través de esta música, recibí de mi papá una herramienta para conectar con gente
fantástica a lo largo de mi vida, de diferentes partes del mundo, diferentes
edades y diferentes culturas. No
olvidaré nunca que el día que murió George Harrison que con mi roommate eslovena,
Tjasa, acabamos poniendo “While my Guitar Gently Weeps” toda la tarde. Que los
viajes en carretara por el "Basin and Range" con Rob fueron con el “White Album”.
Que con una de mis mejores amigas en Catalunya, Mar mi “Black bird”, ser heavy
es cantar “Helter Skelter”. Que con Josep puedo cantar “Yesterday” improvisando
letras explicando lo que es nuestra vida diaria para acabar muriéndonos de
risa. Al final creo que me dio una herramienta para compartir, intercambiar y aprender
a querernos unos a otros. El film "got me back to where I once belonged".