¡¡Ayer fue la maratón de
Barcelona!! Una maratón es una gran fiesta y una de estas maravillosas cosas
que cuando se llevan acabo te dejan un sentimiento de alegría y fé en la
humanidad. Al menos para mí, es una de estas cosas fantásticas que cuando
ocurren, siempre, siempre te emocionan, te hacen llorar, te explican la
solidaridad hacia colectivos, el valor de la sonrisa hacia nosotros y para los
otros, las ganas de luchar, la fé en algo o simplemente la demostración
biofísica-bioquímica de lo que somos en movimiento. En general todo es
emocionante y espectacular: es movimiento.

Primero
, por la mañana antes del evento, cuando te diriges al lugar de salida, ves una
masa de personas vestidas todas del mismo estilo, los hay con verdaderos
disfraces, venidos de TODO el mundo como en una verdadera peregrinación.
Se
hacen fotos, se acaban de cambiar de disfraz y cuando todo esta por comenzar
los clasifican por tiempos en unos cajón-sectores como “gallineros” donde todos
muy contentos se ponen a “calentar”: brincan, estiran, corren. Es alucinante
como miles de personas conviven en un mismo espacio y como todos acaban
moviéndose al unísono dando vueltas alrededor del monolito invisible de
esperanza. Encuentro todo como un gran rito: te preparas el vestido, vas al
lugar señalado, haces un rito de inicial y después te lanzas al vacío de tu
mismo y tus capacidades.
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| para la cabeza y para el corazón |
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| Domingo Catalán |
Me
gusta mucho animar. Cuando corres es increíble cuando te anima la gente. Te
gritan por tu nombre, te hacen un “give-me-five”, si vas disfrazado te ríen la
payasada, si vas de campaña solidaria te animan mucho mas. Son detalles que si
no vas a por la súper marca de tiempo (generalmente vas a tu rollo) , pues te
dan una gran alegría y ánimos para acabar. Como sé lo que se siente, me gusta
ponerme a a animar haciendo escandalo (de alguna manera tengo que sacar la
“neura”). Esta vez tuve una gran alegría en el primer punto de la carrera donde
fui a esperar al marido al km 10. Delante de mi estaba todo un personaje de la
historia del atletismo en Cataluña y una de las personas mas sencillas y
amables que he conocido: Domingo Catalán. Buuuff.. uno de los pioneros de la
maratón de Barcelona. Cuando la maratón se iniciaba y el la corría eran apenas
unos centenares de personas. En esta edición se batieron dos records: el de
numero total de personas inscritas, 19000, y el de mujeres inscritas, 3000 (en
la primera fueron dos nada más!! Todavía queda mucho para cerrar mas la brecha
de genero). Me fui inspirada de que maestros del atletismo todavía mantengan su
pasión aunque de forma diferente… sí señor, yo quiero ser así cuando sea
grande.
Después de ver al Josep en este primer punto: me lanzo como ganso al hacia el segundo punto de avistamiento: Sagrada Familia. En el metro todo de mujeres como yo o peor (con cochecitos de bebe y dos chamacos mas) persiguiendo al marido que se nos había escapado. No importa el idioma: inglés, francés, italiano, alemán. Al final todas vamos a por lo mismo: apoyar al loco de la familia. En Sagrada Familia pude hacer una foto emblemática de la maratón (es la primera vez que lo intentaba hacer rollo postal turística). I did it!
Después de ver al Josep en este primer punto: me lanzo como ganso al hacia el segundo punto de avistamiento: Sagrada Familia. En el metro todo de mujeres como yo o peor (con cochecitos de bebe y dos chamacos mas) persiguiendo al marido que se nos había escapado. No importa el idioma: inglés, francés, italiano, alemán. Al final todas vamos a por lo mismo: apoyar al loco de la familia. En Sagrada Familia pude hacer una foto emblemática de la maratón (es la primera vez que lo intentaba hacer rollo postal turística). I did it!
Me estuve
un rato para ver el súper ambiente de animación. Algo súper chulo es que hay gente
que corre en grupos con sus enfermos en sillas de ruedas ya sea por simple
solidaridad o por buscar fondos para investigación. En Sagrada Familia ví como
un grupo con un niño de esclerosis múltiple, todos de color naranja, levantaban
la silla de ruedas para hacer un “selfie” con un edificio tan emblemático.
Levantaban la silla porque para hacer la foto de las torres tienes que hacerla
desde el suelo y la silla quedaba volando. Todos gritándoles y animándoles. Lo que
mas me gustó es que el niño volteó a mirarme y desde lejos me sonrió… ¡todo un
regalo para esta animadora! Definitivamente animar también te deja cosas lindas.
La
ultima parada fue en la meta. Es brutal como llega la gente después de trotinar
el cuerpo 42 km. Un señor llegó y al km 42 no podía moverse de la rampa en una
pierna. Se quedo parado! Bueno.. ¡todo mundo se volcó hacia el! Todos los que estábamos allí animándolo
a que aunque sea caminara ¡Solo faltaban 200 m! Cojo pero llegó y todos los
que gritamos y animamos tuvimos nuestra aportación vital de ¡¡ 200 m!! Animando,
no estoy sola, hay todo de mujeres como yo que cuando llega el marido echan
unos gritos, en francés o en italiano, y todos suenan igual. Los niños esperan
a los papás para entrar juntos los últimos metros.
Simplemente adoro esta
fiesta, es espontanea y no te pagan por hacerla pero ganas muchisísimo, tanto
para el que corre como los que estamos de “suporters”. Me quedo tan contenta de
saber que en este mundo aun hay cosas que son buenas, son efímeras pero siempre
que ocurren, te dejan algo para acariciarte el alma y correr es definitivamente
humanidad, rito, fé, libertad, esperanza.. tantas tantas cosas buenas.




