Como si la silla vacía
Margaret Randall
No podemos simplemente dejarlo atrás?
preguntan los intocados, pero ¿dónde es atrás,
hacia qué punto cardinal se yergue, qué clima soporta, q
ué intersección de latitud y longitud,
el punto de la mira convergiendo
sobre su rostro hambriento?
¿No podemos simplemente seguir adelante?
como si la silla vacía
no estuviera metida bajo el borde de la mesa,
ese lado de la cama desierto y frío,
o el espejo reflejando una cara sola
no se burlara de estas vidas
que habitamos:
ocupantes incómodos
pagando en cuotas
por lo que ya no tenemos.
Sin él, sin ella,
sin aquellos que arrancaron
de este aire que respiramos,
ya no poseemos nuestras vidas
el espacio que nos rodea,
sonidos dulces de la calle o el campo.
Sin ellos
no podemos seguir adelante,
porque ¿cómo van a encontrarnos
cuando vuelvan trastabillando a casa?