Mi bachillerato lo realicen en la UNAM en el Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH), Plantel Sur. Un colegio con un peculiar sistema de enseñanza, donde al alumno no se le enseñan conocimientos directamente sino a "aprender". Esta experiencia ¡vaya que marcó mi vida y mi forma de ser! Así que aquí va una entrevista no publicada que me hicieron sobre mi paso por esta fantástica institución.
¿Cómo fue su estancia en el CCH?
Creo que fue la experiencia educativa mas
maravillosa que he tenido. Puedo decir y todo que incluso mas maravillosa que
el propio doctorado, aunque los dos se relacionan mucho. En el CCH decidí que
quería ser científica y que tipo de científica ser, pero en el colegio “aprendí
a aprender”, una filosofía muy importante que me sirvió mucho para continuar
mis estudios en un nivel mas avanzado y realizarlos con éxito (!!). De hecho
considero que la estancia al CCH fue la base de un doctorado, aunque claro a
otro nivel y exigencia. Creo que si eres capaz de estudiar temas por ti solo,
explicarlo a los demás claramente bajo la tutoría de un profe (o no) y ir mas
allá investigando tienes la base para profundizar en el materia que sea de tu
interés al mas alto de los niveles.
¿En qué plantel del CCH estuvo inscrito (a)?
Al Colegio de Ciencias y
Humanidades (CCH) Sur de 1989 a 1991. En el tercer turno y primero de la tarde
(14-19 hrs). Cosa que causó mala impresión en casa porque teníamos la idea de que la gente que iba en la tarde en el sistema educativo mexicana era la mas rezagada académicamente.
¿Cuál es la experiencia que recuerda más de su trayecto en él?
La libertad
para hacer muchas cosas, para hacer cosas creativas que comunicaran ideas y
conceptos. Lo mas divertido era hacer nuestro material gráfico para explicar lo
que quisiéramos. Aunque claro, antes no había power points ni computadoras con
programas gráficos para hacer nuestra láminas explicativas de gran tamaño y
¡Todo lo hacíamos a mano en hojas (posters) de papel bond!
Aunque no lo
sabia, estaba comenzando a hacer lo que como científica hago todo el tiempo:
hacer figuras para explicar conceptos, hacer mapas para ubicar lugares, hacer
diagramas de flujo para explicar procesos y gráficos variados para explicar mis
datos y resultados. Creo que en ese sentido el CCH fue una experiencia
maravillosa. Me dio herramientas para comunicar ideas.
¿Cuáles fueron sus materias favoritas? ¿Por qué?
Las
experimentales porque eran divertidísimas por que en ese entonces hacíamos
experimento por concepto, medir los inputs para correlacionar los outputs en un
experimento. Ver como se generaba y a que otros factores se relacionaba un
fenómeno. Creo que es la mejor forma de aprender ciencias experimentales.
Me encantaron
los talleres de redacción porque en ellos aprendí metodologías de investigación
documental ¡Me encantaron! En el tercer y cuarto taller, nos dejaron investigar
un tema/problema nacional y hacer investigación de campo, encuestas y
entrevistas. Por influencia de los cuadernos del Congreso Universitario que
estaban siendo publicados en esta época, seleccioné la investigación científica
en México. Fue cuando decidí que quería ser científica.
También
disfruté mucho los talleres de Lectura y Filosofía. Descubrí autores
espectaculares para mi como Benedetti, Oscar Wilde o Jean Paul Sartre. Los tengo en el corazón y en la forma de ser
porque me puse a estudiarlos a fondo: leí biografías, ensayos, análisis sobre
quienes fueron y que representaron en su época, todo para explicar mi
investigación a los demás compañeros. Simplemente me encantaba el hecho de que
para explicar ideas o conceptos para ejemplificar o contextualizar una obra
pudieras leer un verso o fragmento del texto del escritor. Lo mejor era cuando
los maestros te dejaban de “tarea” ir al teatro, al cine o un concierto ¡Era lo
mejor! Ahora que lo explico me doy cuenta que fue una experiencia educativa
maravillosa con la que me quedó claro que había maneras diferentes para
aprender: los libros, las películas, las revistas, exposiciones, documentales,
teatro, los conciertos, etc. Vaya, lo que hoy en día dirías multimedia.
¿Quién fue su maestro favorito? ¿Por qué?
Hubo muchos porque de todos ellos aprendí algo.
Pero dos profesores me marcaron profundamente especialmente durante mi último
año de colegio: El maestro de física Antonio Lee Chong y la profesora de
geografía Luz María Aldana Gasca.
El maestro Lee
no fue mi maestro oficial. Dentro de la libertad que me enseño el CCH y dentro
de las posibilidades que hace tan fantástica y libre la educación en la UNAM,
fui su alumna de oyente. Era sabido que era muy buen profesor del segundo turno
y yo me fui de oyente a sus clases. Con el aprendí mis primeras nociones de
cálculo y resolví mis primeras ecuaciones con un sentido físico. Se me abrió
todo un abanico de posibilidades para expresar el mundo y fue toda una
motivación para aprender cálculo. Sus clases me entusiasmaban tanto porque nos
ponía retos para explicar cosas y nos explicaba de otras que por difíciles que
fueran nos parecían accesibles. Además a nivel personal, por el origen del
maestro Lee, fue mi primera experiencia con gente emigrante de otras culturas
y razas, lo cual por aquellos tiempos no era tan común en México.
Con la maestra
Aldana conocí las Ciencias de la Tierra. Gracias a ella y a todo lo que
explicaba de su experiencia en la licenciatura de geografía, para mi, escoger
una de estas ciencias devino a una opción profesional. Las nociones de
territorio y recursos naturales fue lo que aprendí con ella. Además como en su
clase era mas de geografía política a mi me toco exponer el tema de África.
Gracias a ella conocí muchas cosas de este continente tan lejano y exótico para
nosotros. Lo que más me marcó fue descubrir a Mahatma Gandhi y la lucha por los
derechos humanos antiapartheid en Sudáfrica. Yo quería estudiar una disciplina
exacta pero que tuviera una aplicación practica, en su clase maduré la idea de
que esta aplicación, para mi, seria en el territorio. Tener una clase con
alguien que hablaba del territorio fue un gran descubrimiento y fue así como me
decanté por ingeniería geológica. Decidí que quería hacer una aportación en el
conocimiento de los recursos de mi país, con matemáticas y física, y con
igualdad y justicia. Desafortunadamente en ese entonces (y creo que todavía
ahora) territorio y recursos naturales no están en ninguna guía de vocación
profesional en México, pues las Ciencias de la Tierra son grandes desconocidas.
Esta decisión de carrera fue dura de tomar porque en mi casa no sabían que era
y no entendían por que elegía esta carrera tan “extraña”.
¿Cómo fue su vivencia al ingresar a la carrera, después de haber cursado el
CCH?
El cambio fue
brutal. Después de tanta libertad para hacer y aprender llegar a una facultad
como la de ingeniería (FI) fue como un golpe. Creo que no tanto por los
contenidos sino por los estilos de enseñanza. Los de la facultad resultaban ser
muy clásicos y tradicionales, ya que demandaban un estilo pasivo
de aprendizaje en el que el estudiante tenia que procesar-incorporar todos
los conceptos que le daban sin ninguna interacción con otros estudiantes o
profesores. Sin contar lo que resulta ser mujer en un medio y cultura tan
masculino y machista.
¿Hubo diferencias de trato entre los que estudiaron en otro sistema de
bachillerato y los cecehacheros? ¿Por qué cree eso?
No creo que los
hubiera en la forma que nos trataban, pero en definitiva sí en la forma como
recibíamos la información, por así decirlo. Descubrí o que ellos eran muy
pasivos o yo hiperactiva. A mi me tocó estar en la primera generación del
programa de estudiantes de alto rendimiento de la FI, donde los compañeros eran
en su mayoría estudiantes de escuelas privadas. éramos muy pocos los que
veníamos del bachillerato de la UNAM que llegábamos al mismo nivel. Desafortunadamente
o afortunadamente, no duré mucho dentro del programa, pero sí me hizo ver que
independientemente de las calificaciones y a lo que llamaban excelencia,
no era tan importante para mi. Estaba convencida que había otros ritmos y
formas de aprendizaje para poder alcanzar las mismas metas.
¿Considera que en el CCH aprendió conocimientos básicos que le sirvieron
para iniciar su carrera?
Creo que sí. Para mi fue muy
importante el tercer año de bachillerato y desde el segundo año tenia bastante
pensando que quería ser científica y específicamente en una ingeniería. Como mi
padre es ingeniero, él me había advertido que tenia que prepararme muy bien
para ir a una facultad así. Creo que elegí muy bien las materias que cursaría
el tercer año para no tener un gran susto en la facultad .
¿Piensa que en el CCH le faltó alguna materia relacionada a su carrera?
No, al
contrario. Me dio conocimientos diferentes a los que necesita la ingeniería
para poder sobrevivir a una licenciatura de ingeniería en la Facultad. Si no
fuera por la literatura, la música, la filosofía de la ciencia y el
conocimiento de otras formas de aprender que me resultaron muy valiosas para adentrarme
a fondo en lo que me pareciera interesante, no hubiera disfrutado la carrera
como lo hice. Claro que lo hice a mi ritmo y tardé dos años mas de lo
establecido en el programa, pero no me arrepiento. Trabajé con varios grupos de geología hasta
que descubrí la geología aplicada, mi especialización, fui ayudante de
profesor, obtuve una beca de iniciación a la investigación y me decidí por una
beca de posgrado al extranjero del CONACYT. En general el CCH me enseño otra
forma de aprender que al final pude aplicar a la licenciatura a mi tiempo y a
mi ritmo. Tuve la suerte de encontrarme con profesores en la licenciatura que me ayudaron muchísimo y tuvieron una fé en mi espectacular. Ahora lo veo y lo aprecio muchísimo.
¿Cómo le ha ayudado su paso por el CCH para su vida profesional y personal?
Precisamente a eso, que se
puede aprender de todo hasta de la poesía, si sabes ver la conexión con lo que
mas te interesa y con lo que eres. El CCH me enseño una manera de aprendizaje
(aunque suene raro) que me ha servido en etapas posteriores y en las mas
avanzadas como el doctorado. Me dio herramientas que sigo utilizando en la
actualidad para explicar mis ideas y conocimientos. Enriqueció mi vida con
muchos temas y ideas que creo, para bien o para mal, que aun preservo. Por esta
curiosidad que me ayudó a desarrollar, he conocido gente muy buena a nivel
profesional y personal. Y definitivamente, cuando hago de docente, intento transmitir
esta forma de aprender a mis estudiantes y espero ilusionarlos/entusiasmarlos
aunque sea un poco, como lo hicieron mis maestros en el CCH.