Thursday, July 24, 2014

Swallows


Como niña nacida en una de las ciudades mas grandes de mundo, los ciclos de la naturaleza y los animales  salvajes los desconocia por completo. No sabia a que se referia la tan famosa canción de mariachis sobre las golondrinas.

"A donde irá veloz y fatigada
la golondrina que de aquí se va.
No tiene cielo, te mira angustiada sin
paz ni abrigo que la vio partir "

¡Fue hasta que tenia casi 30 años que supe de las golondrinas y que migraban! Fue hasta que viví en lugares rodeada de naturaleza que descubrí las aves y su migración, las constelaciones y su movimiento en el cielo. El mar, los lagos y las montañas no volcánicas. Así que descubrir historias sobre los animales salvajes me parece lo mas fascinante del mundo. Encuentro que la gente que conoces estos ciclos estacionales y la vida que se mueve a través de ellos son los que están más en equilibrio con el mundo. No puedo mas que envidiarlos y.. tratar de aprender más sobre todo lo que me rodea. Así que aquí va una historia que descubrí en el libro de Philip Hoare alguien que vive con el mar, las mareas, los pajaros y las ballenas, en perfecto equilibro con el universo.

Para los romanos, las golondrinas representaban los dioses domésticos porque hacían sus nidos en los aleros; matar a una traía mala suerte. Pero su nombre en inglés, swallow, procede de Escandinavia, cuyos primeros cristianos creían que era el animal que había sobrevolado la Crucifixión, gritando ¡Svala! ¡Svala!, es decir: ¡Consuelo, consuelo!. Por eso la llamaron svalow, en reconocimiento de su piedad. La desaparición anual del ave era una fuente de misterio. Algunos decían que volaba a la Luna, o incluso que la especie se transformaba. Hasta el siglo XVI, se creía que hibernaban en el agua y que los pescadores podrían arrojar sus redes y pescar golondrinas, "apretujadas unas contra otras, pico contra pico, ala contra ala, pata contra pata, entre las algas de los bajíos"

Philip Hoare, "El mar interior"

Friday, July 18, 2014

El Colegio de Ciencias y Humanidades para mi

Mi bachillerato lo realicen en la UNAM en el Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH), Plantel Sur. Un colegio con un peculiar sistema de enseñanza, donde al alumno no se le enseñan conocimientos directamente sino  a "aprender". Esta experiencia ¡vaya que marcó mi vida y mi forma de ser! Así que aquí va una entrevista no publicada que me hicieron sobre mi paso por esta fantástica institución.
 
 
 
¿Cómo fue su estancia en el CCH?
Creo que fue la experiencia educativa mas maravillosa que he tenido. Puedo decir y todo que incluso mas maravillosa que el propio doctorado, aunque los dos se relacionan mucho. En el CCH decidí que quería ser científica y que tipo de científica ser, pero en el colegio “aprendí a aprender”, una filosofía muy importante que me sirvió mucho para continuar mis estudios en un nivel mas avanzado y realizarlos con éxito (!!). De hecho considero que la estancia al CCH fue la base de un doctorado, aunque claro a otro nivel y exigencia. Creo que si eres capaz de estudiar temas por ti solo, explicarlo a los demás claramente bajo la tutoría de un profe (o no) y ir mas allá investigando tienes la base para profundizar en el materia que sea de tu interés al mas alto de los niveles.
 
 
¿En qué plantel del CCH estuvo inscrito (a)?
Al Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) Sur de 1989 a 1991. En el tercer turno y primero de la tarde (14-19 hrs). Cosa que causó mala impresión en casa porque teníamos la idea de que la gente que iba en la tarde en el sistema educativo mexicana era la mas rezagada académicamente.
 
¿Cuál es la experiencia que recuerda más de su trayecto en él?
La libertad para hacer muchas cosas, para hacer cosas creativas que comunicaran ideas y conceptos. Lo mas divertido era hacer nuestro material gráfico para explicar lo que quisiéramos. Aunque claro, antes no había power points ni computadoras con programas gráficos para hacer nuestra láminas explicativas de gran tamaño y ¡Todo lo hacíamos a mano en hojas (posters) de papel bond!
Aunque no lo sabia, estaba comenzando a hacer lo que como científica hago todo el tiempo: hacer figuras para explicar conceptos, hacer mapas para ubicar lugares, hacer diagramas de flujo para explicar procesos y gráficos variados para explicar mis datos y resultados. Creo que en ese sentido el CCH fue una experiencia maravillosa. Me dio herramientas para comunicar ideas.
 
¿Cuáles fueron sus materias favoritas? ¿Por qué?
Las experimentales porque eran divertidísimas por que en ese entonces hacíamos experimento por concepto, medir los inputs para correlacionar los outputs en un experimento. Ver como se generaba y a que otros factores se relacionaba un fenómeno. Creo que es la mejor forma de aprender ciencias experimentales.
Me encantaron los talleres de redacción porque en ellos aprendí metodologías de investigación documental ¡Me encantaron! En el tercer y cuarto taller, nos dejaron investigar un tema/problema nacional y hacer investigación de campo, encuestas y entrevistas. Por influencia de los cuadernos del Congreso Universitario que estaban siendo publicados en esta época, seleccioné la investigación científica en México. Fue cuando decidí que quería ser científica.
También disfruté mucho los talleres de Lectura y Filosofía. Descubrí autores espectaculares para mi como Benedetti, Oscar Wilde o Jean Paul Sartre.  Los tengo en el corazón y en la forma de ser porque me puse a estudiarlos a fondo: leí biografías, ensayos, análisis sobre quienes fueron y que representaron en su época, todo para explicar mi investigación a los demás compañeros. Simplemente me encantaba el hecho de que para explicar ideas o conceptos para ejemplificar o contextualizar una obra pudieras leer un verso o fragmento del texto del escritor. Lo mejor era cuando los maestros te dejaban de “tarea” ir al teatro, al cine o un concierto ¡Era lo mejor! Ahora que lo explico me doy cuenta que fue una experiencia educativa maravillosa con la que me quedó claro que había maneras diferentes para aprender: los libros, las películas, las revistas, exposiciones, documentales, teatro, los conciertos, etc. Vaya, lo que hoy en día dirías multimedia.
¿Quién fue su maestro favorito? ¿Por qué?
Hubo muchos porque de todos ellos aprendí algo. Pero dos profesores me marcaron profundamente especialmente durante mi último año de colegio: El maestro de física Antonio Lee Chong y la profesora de geografía Luz María Aldana Gasca.
El maestro Lee no fue mi maestro oficial. Dentro de la libertad que me enseño el CCH y dentro de las posibilidades que hace tan fantástica y libre la educación en la UNAM, fui su alumna de oyente. Era sabido que era muy buen profesor del segundo turno y yo me fui de oyente a sus clases. Con el aprendí mis primeras nociones de cálculo y resolví mis primeras ecuaciones con un sentido físico. Se me abrió todo un abanico de posibilidades para expresar el mundo y fue toda una motivación para aprender cálculo. Sus clases me entusiasmaban tanto porque nos ponía retos para explicar cosas y nos explicaba de otras que por difíciles que fueran nos parecían accesibles. Además a nivel personal, por el origen del maestro Lee, fue mi primera experiencia con gente emigrante de otras culturas y razas, lo cual por aquellos tiempos no era tan común en México.
Con la maestra Aldana conocí las Ciencias de la Tierra. Gracias a ella y a todo lo que explicaba de su experiencia en la licenciatura de geografía, para mi, escoger una de estas ciencias devino a una opción profesional. Las nociones de territorio y recursos naturales fue lo que aprendí con ella. Además como en su clase era mas de geografía política a mi me toco exponer el tema de África. Gracias a ella conocí muchas cosas de este continente tan lejano y exótico para nosotros. Lo que más me marcó fue descubrir a Mahatma Gandhi y la lucha por los derechos humanos antiapartheid en Sudáfrica. Yo quería estudiar una disciplina exacta pero que tuviera una aplicación practica, en su clase maduré la idea de que esta aplicación, para mi, seria en el territorio. Tener una clase con alguien que hablaba del territorio fue un gran descubrimiento y fue así como me decanté por ingeniería geológica. Decidí que quería hacer una aportación en el conocimiento de los recursos de mi país, con matemáticas y física, y con igualdad y justicia. Desafortunadamente en ese entonces (y creo que todavía ahora) territorio y recursos naturales no están en ninguna guía de vocación profesional en México, pues las Ciencias de la Tierra son grandes desconocidas. Esta decisión de carrera fue dura de tomar porque en mi casa no sabían que era y no entendían por que elegía esta carrera tan “extraña”.
 
 ¿Cómo fue su vivencia al ingresar a la carrera, después de haber cursado el CCH?
El cambio fue brutal. Después de tanta libertad para hacer y aprender llegar a una facultad como la de ingeniería (FI) fue como un golpe. Creo que no tanto por los contenidos sino por los estilos de enseñanza. Los de la facultad resultaban ser muy clásicos y tradicionales, ya que demandaban un estilo pasivo de aprendizaje en el que el estudiante tenia que procesar-incorporar todos los conceptos que le daban sin ninguna interacción con otros estudiantes o profesores. Sin contar lo que resulta ser mujer en un medio y cultura tan masculino y machista.
 
¿Hubo diferencias de trato entre los que estudiaron en otro sistema de bachillerato y los cecehacheros? ¿Por qué cree eso?
No creo que los hubiera en la forma que nos trataban, pero en definitiva sí en la forma como recibíamos la información, por así decirlo. Descubrí o que ellos eran muy pasivos o yo hiperactiva. A mi me tocó estar en la primera generación del programa de estudiantes de alto rendimiento de la FI, donde los compañeros eran en su mayoría estudiantes de escuelas privadas. éramos muy pocos los que veníamos del bachillerato de la UNAM que llegábamos al mismo nivel. Desafortunadamente o afortunadamente, no duré mucho dentro del programa, pero sí me hizo ver que independientemente de las calificaciones y a lo que llamaban excelencia, no era tan importante para mi. Estaba convencida que había otros ritmos y formas de aprendizaje para poder alcanzar las mismas metas.
 
¿Considera que en el CCH aprendió conocimientos básicos que le sirvieron para iniciar su carrera?
Creo que sí. Para mi fue muy importante el tercer año de bachillerato y desde el segundo año tenia bastante pensando que quería ser científica y específicamente en una ingeniería. Como mi padre es ingeniero, él me había advertido que tenia que prepararme muy bien para ir a una facultad así. Creo que elegí muy bien las materias que cursaría el tercer año para no tener un gran susto en la facultad .
 
¿Piensa que en el CCH le faltó alguna materia relacionada a su carrera?
No, al contrario. Me dio conocimientos diferentes a los que necesita la ingeniería para poder sobrevivir a una licenciatura de ingeniería en la Facultad. Si no fuera por la literatura, la música, la filosofía de la ciencia y el conocimiento de otras formas de aprender que me resultaron muy valiosas para adentrarme a fondo en lo que me pareciera interesante, no hubiera disfrutado la carrera como lo hice. Claro que lo hice a mi ritmo y tardé dos años mas de lo establecido en el programa, pero no me arrepiento. Trabajé con varios grupos de geología hasta que descubrí la geología aplicada, mi especialización, fui ayudante de profesor, obtuve una beca de iniciación a la investigación y me decidí por una beca de posgrado al extranjero del CONACYT. En general el CCH me enseño otra forma de aprender que al final pude aplicar a la licenciatura a mi tiempo y a mi ritmo. Tuve la suerte de encontrarme con profesores en la licenciatura que me ayudaron muchísimo y tuvieron una fé en mi  espectacular. Ahora  lo veo y lo aprecio muchísimo.
 
¿Cómo le ha ayudado su paso por el CCH para su vida profesional y personal?
Precisamente a eso, que se puede aprender de todo hasta de la poesía, si sabes ver la conexión con lo que mas te interesa y con lo que eres. El CCH me enseño una manera de aprendizaje (aunque suene raro) que me ha servido en etapas posteriores y en las mas avanzadas como el doctorado. Me dio herramientas que sigo utilizando en la actualidad para explicar mis ideas y conocimientos. Enriqueció mi vida con muchos temas y ideas que creo, para bien o para mal, que aun preservo. Por esta curiosidad que me ayudó a desarrollar, he conocido gente muy buena a nivel profesional y personal. Y definitivamente, cuando hago de docente, intento transmitir esta forma de aprender a mis estudiantes y espero ilusionarlos/entusiasmarlos aunque sea un poco, como lo hicieron mis maestros en el CCH.