Friday, August 30, 2013

¿A quién pertenece nuestro México?

Espectacular, profundo y acertado análisis del maestro Adolfo Gilly (La Jornada, 30/08/2013)
 
Escribo estas líneas con aprensión y con miedo: aprensión ante el proceso de entrega de la soberanía nacional a la poderosa nación vecina en el cual están embarcados el gobierno de Enrique Peña Nieto y sus aliados en el Pacto por México, porque qué es un pacto sino una alianza con fines precisos; miedo, porque es el sentimiento que hoy vive cada mexicano y cada mexicana por la suerte inmediata, cotidiana, de sus familias, sus amigos, su persona en esta tierra, que ha sido convertida en un país sin ley –y por tanto sin justicia y sin derecho– por la sólida alianza de intereses entre el crimen y las grandes finanzas nacionales e internacionales.
 
Este es el contexto en el cual la reforma a los artículos 27 y 28 constitucionales se conforma como la entrega a un solo postor –Estados Unidos– de los derechos sobre el subsuelo y buena parte del suelo y de los recursos naturales de la nación.
 

* * *
El petróleo es un recurso estratégico, según lo define hasta hoy el artículo 28 de la Constitución. Estrategia quiere decir “dirección y conducción de la guerra o de las guerras”. No hay soberanía nacional sin estrategia y sin recursos que la sustenten y, a su vez, sean protegidos por esa estrategia. Entregar la propiedad y el control de esos recursos al país vecino –es decir, a sus necesidades estratégicas, o sea bélicas– no es una simple decisión económica ligada a la soberanía. Es rendir una parte de la soberanía territorial (y la soberanía es territorial o no es) a las necesidades de una potencia y de sus múltiples e interminables guerras: la de Irak, la de Afganistán, la de Libia, la inminente de Siria. Es además una gran potencia colocada en este siglo a la defensiva ante un mundo cuyo control va escapando de sus manos, aunque por ahora nadie equivalente ocupe ese lugar perdido. Esa potencia militar ya controla con sus drones, sus sistemas de espionaje, sus espías, sus agentes a sueldo en el país y sus militares y policías instalados oficialmente en México, cuanto suceda en el territorio de esta nación y a ellos les interese. A los efectos militares –es decir, estratégicos– México es territorio ya cubierto por Estados Unidos en sus insensatos pero reales planes militares en el actual estado de cosas en el planeta.
La utilización en México de las fuerzas armadas de la nación –ejército, marina, aviación, cuerpos auxiliares– para tareas de policía interna, acentuada más y más por los gobiernos recientes, es una operación que, como es sabido desde siempre, destruye la moral y la razón de ser de un ejército. América Latina está plagada de casos de esta corrosión progresiva, desde Guatemala y el golpe contra Jacobo Arbenz en 1954, patrocinado por John Foster Dulles, hasta el caso extremo de Argentina bajo Videla y Galtieri, generales que en la guerra interior contra su pueblo prepararon la derrota en las islas Malvinas de un ejército con la moral destrozada.
La traición de Zedillo en la negociaciones con el EZLN y la matanza de Acteal fueron abriendo el camino para la larga empresa de desgaste de la moral de la fuerza armada de la nación, como ha sido y sigue siendo su empleo en tareas policiales que la enfrentan con la floreciente industria multinacional del narco y, peor todavía, con los movimientos indígenas y campesinos, es decir, con el México más antiguo y más profundo, según el sabio decir de Guillermo Bonfil. Cuando las poblaciones desprotegidas –cada día más– se organizan en autodefensa contra los grupos armados del crimen, los gobiernos lanzan sus ejércitos y sus policías a desarmar a esos compatriotas a quienes ellos no protegen.
 

* * *
Cientos de miles de desaparecidos y asesinados; territorios enteros donde los impuestos se pagan a la industria del narco como “derecho de piso”; denegación de justicia de la cual el caso Patishtán es hoy símbolo y emblema nacional; despojo de los derechos de organización sindical vía destrucción (SME) o vía corrupción y charros (Pemex, SNTE, la lista es larga); disolución por inseguridad reinante del derecho a circular libremente por las carreteras del propio país; destrucción del sistema ferroviario de la nación y de parte de su flota aérea; entrega de la banca al capital extranjero y sus socios nacionales; libertad plena a Wal-Mart, Dragon Mart, Soriana y sus similares para establecer monopolios de hecho sobre sectores enteros del comercio: este es el proceso de desorganización nacional que ahora se pretende culminar con la entrega del subsuelo y de la renta petrolera al capital multinacional y a las necesidades propias de la gran potencia vecina. (Dato curioso y revelador: parece imposible, pero es verdad, que el secretario de Energía no sepa qué es “la renta petrolera”, según lo registra con asombro Javier Jiménez Espriú ayer en La Jornada.)
 
Innecesario agregar que esta entrega abrirá de par en par las compuertas para la penetración sin barreras y con violencia de esos mismos intereses privados en las tierras y las vidas de los pueblos indígenas y sus recursos naturales; y para la destrucción de esos pueblos y de sus mundos de la vida mediante las represas y los canales y las minas a cielo abierto, como sucede hoy en Sonora, en Chihuahua, en Guerrero, en Durango. En esta vorágine de despojo están amagando y preparando también el asalto en Chiapas contra el EZLN, las Juntas de Buen Gobierno, las comunidades zapatistas y el autogobierno en funciones de los pueblos indígenas de la región. Si aún no lo han lanzado, es porque esos pueblos están organizados y alerta y el “mal gobierno”, como ellos lo llaman, tiene cuestiones más urgentes y teme una reacción en cadena como ya antes la hubo. Pero la amenaza sigue planeando sobre aquellas tierras.

* * *
 
Una pieza capital de esta subordinación de la soberanía nacional a las necesidades de la gran potencia vecina es que el Estado mexicano haya asumido la tarea de filtro de la migración centro y sudamericana hacia el territorio de Estados Unidos, en lugar de dar un documento de tránsito temporal a los indocumentados, como había sido resuelto en principio en 2011; y que sea el gobierno del país del norte el que tenga que resolver su problema, pues la verdad es que a los indocumentados los necesitan como fuerza de trabajo pero sin derechos.
 
Lo vuelve a denunciar Alejandro Solalinde, director del albergue Hermanos en el Camino, el 28 de agosto en La Jornada, con motivo del descarrilamiento de La Bestia y su cauda de muertos y heridos y abandonados: “La principal responsabilidad del Estado mexicano es velar por la seguridad e integridad de las personas que transitan por su territorio, independientemente de su estatus migratorio, pero salta a la vista que sigue haciendo un trabajo de contención, de muralla. Los descarrilamientos forman parte de eso, junto con los secuestros, las extorsiones y las redadas”.
 

* * *
 
“¿Pero acaso no nos pertenece a nosotros nuestro México?”, preguntaba en 1988 un campesino de Jalisco en una de las incontables cartas a Cuauhtémoc Cárdenas durante aquella campaña electoral.
 
Un cuarto de siglo después esa pregunta sin respuesta se nos ha ido volviendo más angustiosa año con año.

Sunday, August 18, 2013

Sierra Rarámuri:los urgentes procesos parareactivar la conciencia

Guillermo Palma
 
A LO LARGO DE la historia que podemos contar, vemos que la invasión a las comunidades indígenas no ha disminuido, al contrario, va en aumento; sólo han cambiado las formas. En un principio llegó la cruz junto con la espada y fuimos aceptando poco a poco, sin darnos cuenta, la entrada de una cultura que nos domina, que nos impone sus leyes, sus costumbres, su educación y la explotación de los recursos naturales.
 
Ante todo esto las costumbres de las comunidades se van modificando y acomodándose a las nuevas maneras de ser rarámuri, pero con esto también se están dejando a un lado —y con el tiempo olvidando— las enseñanzas de los antiguos, toda esta sabiduría se transmite cada vez menos a las nuevas generaciones porque crecen con otras necesidades y aprenden a rechazar lo que es verdaderamente ser rarámuri.

Colección de fotografías de Ruben Reyes
http://www.blurb.com/books/1473044-the-raramuri
Las esperanzas de los pueblos indígenas están puestas en el fortalecimiento de las regiones que todavía conservan con determinación las enseñanzas de nuestros antepasados. Aunque estas regiones cada vez se reducen en territorio y en autonomía, y si le sumamos el factor tiempo, las maneras propias de ser y estar desaparecerán más pronto de lo que pensamos a pesar de que todavía se tiene cierta fortaleza.  Es por eso urgente que se desarrollen procesos para reactivar la conciencia, para fortalecer el aporte de los pueblos originarios.
En un principio la invasión a nuestras tierras fue motivada principalmente por la minería. Después llegaron los proyectos de explotación forestal, educación y castellanización. Ahora nuevamente están entrando los proyectos mineros. En ninguno de los casos fue tomada en cuenta la palabra indígena. Salvo escasas ocasiones, estos proyectos fueron elaborados en lugares lejanos de nuestro territorio, con otro pensamiento, sin reflexionarque se está atentando contra la conservación de los recursos naturales que con tanto respeto hemos sabido cuidar. También desde hace tiempo están llegando un sinnúmero de proyectos gubernamentales a las comunidades “para el desarrollo e integración a la economía nacional de estos pueblos”, pero estos mismos proyectos han servido para fraccionar la fortaleza de los grupos indígenas porque no tenemos los elementos culturales para impedir que estos proyectos dañen nuestra cultura. Nos hacen dependientes de los apoyos y hacen que nos olvidemos de nuestro quehacer y nuestra función en nuestro territorio. Estos proyectos van generando corrupción y abandono al interior de la cultura porque no todos tienen acceso a participar en la elaboración ni en la ejecución de los proyectos.
Llega el turismo que invade los lugares ancestralmente protegidos a nuestra manera.  Con la llegada a nuestro territorio de esta forma de hacer economía se ha generado la contaminación de los ríos, el despojo de tierras y, por lo tanto, la migración de las familias afectadas. El indígena ha tenido que aprender dentro de sus posibilidades a luchar contra estas imposiciones, pero una de las dificultades es que el lenguaje en que están hechas las leyes raramente lo podemos entender.
La defensa del territorio con las leyes mestizas va lenta, y por tanto la respuesta también es lenta, al contrario de lo que hace el mestizo que en este tema tiene respuestas mucho más rápidas porque las leyes están hechas en sus propios códigos.
 
Existe la posibilidad de que el indígena tome en sus manos el derecho que las leyes internacionales le otorgan para defender su territorio, pero sólo unos cuantos están facultados para entenderlas. En este proceso de aprendizaje se tuvo que sufrir una aculturación, y muchas veces el líder indígena letrado ve inútil la defensa del territorio porque “se está defendiendo a un indígena en el atraso”, sin el debido respeto a lo que los antepasados nos enseñaron —y que optaron por una vida sencilla y austera en medio del bosque y la montaña, aprovechando con respeto y responsabilidad lo que el creador nos encargó.
 
No sabemos si todos estos cambios que están viviendo las comunidades sirven para que la propuesta del mundo indígena sea tomada en cuenta, pero sí sabemos que esta invasión ideológica al pensamiento indígena nos lleva cada vez más al consumo, al deterioro del mundo en el que vivimos, a la pérdida de nuestros saberes, de nuestros propios sistemas normativos, éticos y morales que funcionan en los espacios y tiempos que vivimos, además construidos a través de los años y experiencias de nosotros como pueblo.
 
Ojalá y se tome conciencia de la importancia de valorar a los pueblos, y que los espacios donde se toma en cuenta la palabra indígena no sean solamente lugares donde el indígena hace como que se queja y las instituciones u organizaciones hacen como que escuchan.  A lo largo de estos años ha habido cientos de espacios con intentos de diálogo y hemos insistido hasta el cansancio que todas las intenciones que afectan a los territorios indígenas se expresen con la palabra de las propias comunidades, pero el avance de un verdadero diálogo horizontal ha sido escaso. Al final, la mayoría de las veces termina imponiéndose la perspectiva de la cultura occidental y la visión de líderes indígenas con un fuerte componente de aculturación y que le apuestan más a las maneras del mundo mestizo, a sus ideas de desarrollo y progreso.
 
El respeto a lo distinto puede llevarnos a que este mundo sea más justo. Los pueblos indígenas tenemos mucho que aportar y este mismo respeto a lo diferente puede enriquecer las distintas perspectivas de la gente involucrada en los encuentros interculturales.

Guillermo Palma es comunero rarámuri, representante de su pueblo en la Red en Defensa del Maíz, uno de los pensadores que está vinculando a las autoridades rarámuris con el mundo exterior. Texto aparecido en la Jornada, suplemento Ojarasca Núm. 196, Agosto 2013

Tuesday, August 13, 2013

José Luis!!!!

No puedo mas que agradecerte donde quiera que estes por la música que compartiste conmigo hace muchos años  y que después de tantos otros continua acompañandome y teniendo tanto tanto tanto sentido para mi.... gracias gracias gracias!


 
On the turning away, From the pale and downtrodden
And the words they say Which we won't understand

 Don't accept that what's happening, Is just a case of others' suffering
Or you'll find that you're joining in the turning away.  

It's a sin that somehow, Light is changing to shadow
 And casting it's shroud  Over all we have known
 Unaware how the ranks have grown Driven on by a heart of stone

 We could find that we're all alone
 In the dream of the proud
 On the wings of the night
 As the daytime is stirring There the speechless unite
 In a silent accord Using words you will find are strange
And mesmerised as they light the flame

 Feel the new wind of change On the wings of the night
 No more turning away From the weak and the weary
No more turning away From the coldness inside
Just a world that we all must share
It's not enough just to stand and stare
Is it only a dream that there'll be No more turning away?




Tuesday, August 06, 2013

Despersonificación en la guerra

"quizá si no nos detenemos ahora,
quizá si continuamos,
conseguiremos que todo esto tenga otro sentido
Un sentido distinto. Otro"
Lolita Bosch

 
I.  Nevada, EUA, 2001
En EUA la muerte es limpia, impecable, sin heridas aparatosas, sin sangre regada, sin deformaciones. Los muertos son impolutos, están peinados  y vestidos, no hay moscas, no hay degradación ni olores, todos son inexpresivos como si no hubieran sentido terror o dolor.  Lo sé por los filmes, por los programas de tele, y las noticias. que "reflejan" la realidad del mundo. Todas las cosas existen y son como las pintan los Medios: VERDAD ABSOLUTA. En el país de la libertad epíteto de la democracia no puede dejar de ser así.

Vivía dentro del Imperio cuando comenzó una guerra que comenzó con una explosión dentro del mismo imperio. Todo mundo lloró y se lamentó pero quienes mas se autocompadecieron de si mismos fueron los ciudadanos del imperio. Se creyeron cada palabra e idea de la REALIDAD ABSOLUTA contada por sus Medios Y LOS POLÍTICOS comenzaron a decir que todo se arreglaba solo con una invasión-guerra, SU GUERRA. Todo mundo quiso ir a defender la nación-imperio contra un enemigo ya que ir a hacer la guerra ¿es como los video juegos, no?

II. Afganistan-Irak 2002-hoy
Es el costo de una guerra.. Los POLÍTICOS al principio lo negaban pero ¡En las guerras por el orgullo y la libertad tambien hay muertos! Es el costo de decisión de acción. No nos lo explicaban los Medios. SILENCIO ABSOLUTO. Cuando de repente en un valiente ataque de honestidad,  de respeto a los caídos en combate y con todo el sentido común, la televisión pública comenzó después de cada noticiero vespertino a emitir las caras de los valientes combatientes americanos: 1, 2.. 99, 350...1000 !! Todas esas caras, jovenes, valientes, sonrientes, peinados y con uniformes...todos estan muertos pero continuan impecables en la memoria.

Pero ¿y del otro lado? ¿del bando contrario de la guerra? No había personas? No había muertos? ¿Qué hay? No importa es el enemigo. Ni una palabra  sobre ellos. NO MERECEN LA MEMORIA. Mueren con cara de terror, hacinados, bombardeados, sucios, destrozados, hambrientos.. ¿no son también personas? SON EFECTOS COLATERALES (the death toll), finalmente lo aceptaron los Medios y después LOS POLÍTICOS. Pero, la muerte, no puede perder la imagen y sigue siendo limpia, impecable, impoluta, solo en uniforme militar. ¿Qué hace que la vida y la muerte de unos sea mas respetada que la de otros, si TODOS SOMOS PERSONAS?
 
III. México 2006-hoy
México país- territorio-pueblo es el botín de unos cuantos que comercian, transportan, venden droga. Hasta el año 2006 el negocio, las muertes, la violencia era entre ellos y sus secuaces: LOS POLÍTICOS-MILITARES-POLICIAS. Fue en este que año, que el nuevo presidente, un personaje pusilanime que llegó via fraude... decidió hacer SU GUERRA contra la DELINCUENCIA ORGANIZADA. Sacó a los militares, soldados rasos, tanques, metrallas a la calle para "combatir", para dar un espectáculo mediático sin considerar que simplemente sacaba a la calle, al escenario nacional, a todos los personajes que participan en un negocio. Los Medios nos dijeron que todo se arreglaría. VERDAD ABSOLUTA.

Sin embargo en una guerra siempre hay muertos y todos estos actores de la GUERRA, lease, LOS POLÍTICOS-MILITARES-POLICIAS y la DELINCUENCIA ORGANIZADA, absolutamente todos, van matando, violando, secuestrando gente.  Siendo conciudadano, de repente, tu o tu vecino son el enemigo y hay muertos en tu calle, delante de  tu puerta. Te pueden levantar, golpear, acribillar solo porque pasabas por allí. Cada dia en la calle, aparecen decenas de muertos: los decapitados, los "rafageados", los torturados, los violados, los colgados en los puentes, con mensaje o sin mensaje para/entre los diferentes grupos que hacen la guerra. Todos ellos nos tratan igual.  Todos matan igual. La muerte en México no es limpia y pulcra. Tiene  olor a sangre, tiene cara de tortura. No es glamorosa como la de Hollywood, ni divertida como en los videojuegos.

Todos-todas, podemos ser de víctimas de esta guerra mediática sin cuartel, sin objetivo, sin rangos militares y eso sí, de todos contra todos, y lo mas increíble, para este gobierno, en SU GUERRA, no hay muertos, NO HAY DAÑOS COLATERALES! Todo está bajo control. SILENCIO ABSOLUTO

En la avalancha de violencia con la complicidad del silencio, vamos perdiendo lo que tenemos de humanidad, no nos damos cuenta o no queremos ver que los que se mueren son personas, no animales. Hemos perdido el sentido y la dimensión de esta catastrofe nacional y nos estamos acostumbrando a la muerte. El que calla otorga. Sin embargo no  debemos dejarnos comer por esta avalancha de despersonificación oficial y el silencio de  algunos o de todos nosotros. Es importante reconocer lo que pasa, que todos somos complices y guardar MEMORIA de cada persona caída. Para que reaccionemos, si es que podemos, o al menos luchemos contra el silencio atroz que nos imponen, nos inmoviliza y nos despersonifica. Para que no pase más. Porque cada vida es valiosa.

Lo esperanzador en México es, que no nada mas los pocos Medios éticos se ocupan, hay también gente maravillosa que desde tantos lugares distintos y con tantísimas ganas está haciendo un esfuerzo inmenso y constante, con  complicidad y  esperanza...para guardar la MEMORIA de aquellos que han matado/desaparecido impunemente. La palabra es lo único que nos queda. Aunque ellos en su locura nos nieguen humanidad, ellos, LOS POLÍTICOS-MILITARES-POLICIAS y la DELINCUENCIA ORGANIZADA. No debemos olvidar que TODOS SOMOS PERSONAS y que cada uno es valioso y una gran pérdida cuando morimos. No lo olvidemos nunca y reclamemos
PAZ!