"Si no hay ideas no sirve de nada el arsenal tecnológico. Es decir, ideas, conceptos, humor, rigor, amor, pasión. Olvídense del Photoshop y sus maravillas, piensen, pensemos".
Todo en él es amor al arte, compromiso y color. "Si no hay
pasión no se puede hacer nada en la vida", afirma el diseñador gráfico uruguayo,
Carlos Palleiro, entregado al reto de contagiar a la gente el deseo y la acción
por un mundo mejor, la educación y, sobre todo, la cultura sencillamente
profunda.
"En el diseño gráfico es fundamental creer en lo que uno
hace, jugarse por su ideas. Servir a la gente con pasión y humildad, pero con
ideas, rigor y humor", expresa Palleiro, ilustrador de sueños, ideologías y
planteamientos estéticos y plásticos.
Comenta que de no ser por su devoción al diseño pudo haber
hecho cualquier otra cosa, "como ser bancario, juntar puchos (colillas de
cigarros) contra el viento, ser nadador, ser músico o jugar basquetbol". Su
decisión lo conformó como el gran diseñador que hoy se le considera, el artista
que ilustró a aquellos que crecieron con los colores y trazos ensoñados de los
libros de texto gratuito de primaria y secundaria de la SEP. Además ha diseñado
portadas de discos, libros, logotipos y carteles.
Revolucionario del diseño y el pensamiento social, desde sus
inicios, Palleiro fue trazando su camino en el diseño político en el Partido
Comunista del Uruguay, al lado de su maestro José María Campaña. Su vida y obras
se fueron diseñando con las ideas de su amigo y maestro Ayax Pacho Barnes. Su
trayectoria en la Imprenta As de Montevideo y su trabajo en los libros de la SEP
y Siglo XXI. Pero sus coloridos diseños no terminaron ahí, realizó la campaña de
Las Jornadas de la Cultura de Uruguay en el exilio. Ha participado en numerosas
exposiciones de talla internacional, y es maestro.
El rojo comunista no sólo lo lleva en el corazón. Por ello en
1984 creó Tinta Roja, despacho que llamó así además porque es la segunda tinta
que se usa después del negro y por el nombre de un tango. "La pintura del
Uruguay tiene un color, en general gris, ocre, apagado". Palleiro se formó en
las artes plásticas y gráficas revelándose contra ese gris, contra las tintas
directas de la imprenta y prefirió creer que trabajaría para niños. Por eso es
el color tan característico de su obra.
Para Palleiro, un diseñador gráfico es aquel que va más allá
de la tipografía y los trazos. Es un hacedor de cultura, un revolucionario que
toma partido por ideas y valores que aportan algo al desarrollo de la
humanidad.


