Con esperanza ...que nos encontremos donde el corazon y la esperanza nos lleven
=)
LA JOIA (Ll. Ll)
Ja només sé cantar per dir-te que hi ha un món nou dins aquest món que et costa viure. Que val la pena si tens la força dins del cor per prendre el risc que és sempre el bell intent de posseir la joia, la joia per què avances pel llarg i vell camí que du a un món millor.
No em dona vergonya d'aquests somnis ni em cansa fer un poc més possible l'impossible. Que si no arribo fins al destí que em diu el cor, faré senyal del lloc a l'horitzó guardant en mi.
La joia, la joia de sentir-vos sabent que aneu encara molt més lluny que jo. No hi puc fer res i et dic encara que un món millor sempre t'espera enllà dels astres. No és sols un somni, també és la urgència pel dolor de tanta gent, desheretats de tot,
de tot menys de la joia, la joia d'inventar-se un bell demà més digne on hi surti el sol...
Me encanta compartir ideas.. y sobre todo sentimientos a través de historias cortas, ensayos, canciones y poemas. Todo eso lo pongo por aquí..
Monday, December 24, 2007
Sunday, September 30, 2007
radio nowhere
Hoy se hermana Radio Caracol con RadioNowhere del Boss!!!
Estaciones hermanas para los buscadores de esperanza
Estaciones hermanas para los buscadores de esperanza
Sunday, August 12, 2007
Xenofobia Mexicana
Hablando de nuestro centenario y bicentenario de las guerras de revolución e independencia respectivamente, creo que es necesario hacer una revisión de lo que es ser mexicano.
Uno de esos aspectos que conforma nuestra forma nacional de ser es la xenofobia.
¿Somos xenófobos los mexicanos?
Mi marido, catalán vivió un año en México. Al comprar en el tianguis de nuestra colonia, le admiraba que los marchantes le gritaran “güerito” y notó, cosa que es cierta, que en forma de cumplido y piropo los marchantes se dirigían a mi, que tengo la cara de mezcla de india mazahua y mestiza del altiplano oaxaqueño, como “güerita”. Mi marido dijo que nunca se había sentido tan mal por ser blanco y que le parecía muy racista que para vender te piropearan haciendo referencia al color de la piel.
Para consolarlo, le dije que podía ser peor.. que lo llamaran “gringo”.
Buff.. me quedé fría. Dos cosas salieron de repente: nuestra gran pasión mexicana de poner motes despectivos y la segunda, que cosas que han sido tan comunes y cotidianas ahora cambien de perspectiva.
Tenemos intolerancia hacia las diferencias raciales y culturales con aquellos diferentes a nosotros. Recuerdo el caso de mi abuela paterna, mestiza, que cuando hablaba de los habitantes del pueblo de a lado de donde ella creció, refiriéndose a ellos como “esos indios come tunas” o “desgraciados patas rajadas” o algun mote bastante cruel.
Algo es cierto, nunca fue tan despectiva con los americanos dueños de la mina donde trabajó allá por los 1930’s ni con los españoles exiliados para los que trabajó de sirvienta ya cuando vivía en la capital en los 1940`s. No pasaba de llamarlos “gringos” o “gachupines”. Aun recuerdo cuando niña allá por los 1980’s era un insulto despectivo llamarte “india” y todo lo indio era menospreciado. Al menos, con el levantamiento zapatista de 1990 no lo he vuelto oír y quisiera creer, que dicho movimiento, realmente sirvió para reivindicar lo indígena.
Es cierto que tendemos hacer muy racistas y somos especialmente crueles y despectivos con aquellos más pobres, más indios, más negros, más lisiados, en general, más jodidos que nosotros. Y, para cuando nuestro complejo de inferioridad con los blancos extranjeros nos deja, limitamos nuestra crueldad a un simple mote despectivo.
Nuestra racismo, está muy en nosotros, en nuestra forma de ser cotidiana, que cuando hablamos de las grandes problemas raciales y xenófobos del mundo nosotros somos moneditas de oro y nos proclamamos libres de cualquier prejuicio racial. Lanzamos a los cuatro vientos nuestra gran “apertura” a lo diferente.
Claro que los mexicanos somos xenófobos, consistente y cotidianamente, en nuestra vida diaria de ahí que nos cueste tanto aceptarlo.
Uno de esos aspectos que conforma nuestra forma nacional de ser es la xenofobia.
¿Somos xenófobos los mexicanos?
Mi marido, catalán vivió un año en México. Al comprar en el tianguis de nuestra colonia, le admiraba que los marchantes le gritaran “güerito” y notó, cosa que es cierta, que en forma de cumplido y piropo los marchantes se dirigían a mi, que tengo la cara de mezcla de india mazahua y mestiza del altiplano oaxaqueño, como “güerita”. Mi marido dijo que nunca se había sentido tan mal por ser blanco y que le parecía muy racista que para vender te piropearan haciendo referencia al color de la piel.
Para consolarlo, le dije que podía ser peor.. que lo llamaran “gringo”.
Buff.. me quedé fría. Dos cosas salieron de repente: nuestra gran pasión mexicana de poner motes despectivos y la segunda, que cosas que han sido tan comunes y cotidianas ahora cambien de perspectiva.
Tenemos intolerancia hacia las diferencias raciales y culturales con aquellos diferentes a nosotros. Recuerdo el caso de mi abuela paterna, mestiza, que cuando hablaba de los habitantes del pueblo de a lado de donde ella creció, refiriéndose a ellos como “esos indios come tunas” o “desgraciados patas rajadas” o algun mote bastante cruel.
Algo es cierto, nunca fue tan despectiva con los americanos dueños de la mina donde trabajó allá por los 1930’s ni con los españoles exiliados para los que trabajó de sirvienta ya cuando vivía en la capital en los 1940`s. No pasaba de llamarlos “gringos” o “gachupines”. Aun recuerdo cuando niña allá por los 1980’s era un insulto despectivo llamarte “india” y todo lo indio era menospreciado. Al menos, con el levantamiento zapatista de 1990 no lo he vuelto oír y quisiera creer, que dicho movimiento, realmente sirvió para reivindicar lo indígena.
Es cierto que tendemos hacer muy racistas y somos especialmente crueles y despectivos con aquellos más pobres, más indios, más negros, más lisiados, en general, más jodidos que nosotros. Y, para cuando nuestro complejo de inferioridad con los blancos extranjeros nos deja, limitamos nuestra crueldad a un simple mote despectivo.
Nuestra racismo, está muy en nosotros, en nuestra forma de ser cotidiana, que cuando hablamos de las grandes problemas raciales y xenófobos del mundo nosotros somos moneditas de oro y nos proclamamos libres de cualquier prejuicio racial. Lanzamos a los cuatro vientos nuestra gran “apertura” a lo diferente.
Claro que los mexicanos somos xenófobos, consistente y cotidianamente, en nuestra vida diaria de ahí que nos cueste tanto aceptarlo.
Saturday, March 03, 2007
Pablo Latapí y la educacion superior (no solo en Mexico)
Miguel Concha
Riesgos de la educación superior en México
Por méritos académicos más que suficientes, el pasado 15 de febrero la Universidad Autónoma Metropolitana entregó el doctorado honoris causa a Pablo Latapí Sarre, miembro activo del Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación de la Universidad Nacional Autónoma de México, y quien fue hasta diciembre del año pasado nuestro embajador ante la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. Anteayer el pleno del Senado aprobó la designación de Homero Aridjis como nuevo representante de México ante ese organismo internacional, con sede en París.
El doctor Latapí, quien junto con otros destacados intelectuales iniciara de manera magistral hace 40 años las investigaciones interdisciplinarias sobre la educación en el país, agradeció el nombramiento con algunas reflexiones sobre los riesgos que hoy enfrentan las universidades mexicanas, las cuales constituyen verdaderas advertencias y señales de alerta para el cabal cumplimiento de su misión en la sociedad.
Con fundamento en la filosofía de la educación que ha venido construyendo después de tantos años de investigación y experiencia docentes, el doctor Latapí se refirió al objetivo de "excelencia" que hoy se proclama como obligatorio para las universidades; al concepto de calidad de la educación, del que todavía no se tiene una definición convincente; al conocimiento del cual se trata cuando se habla de la "sociedad del conocimiento", y a la urgencia de romper con lo que él llama "la prisión del conocimiento racional". Para el doctor Latapí hablar de excelencia en la educación sólo es legítimo si significa un proceso gradual de mejoramiento personal, pero es atroz si significa perfección, ya que la "excelencia" no es una virtud humana, conlleva la trampa de una secreta arrogancia, e irremisiblemente desemboca en el narcisismo y el egoísmo.
"La antinomia de ser mejor, sin por ello separarnos de los otros; de ser fuertes, sin por ello usar el poder para oprimir; de ser seguros, sin por ello ser arrogantes -afirmó el doctor Latapí-, seguirá siendo un reto educativo difícil, siempre irresuelto". En congruencia con esta línea de pensamiento axiológico original, que valora la compasión y la solidaridad, el respeto, la veracidad, la sensibilidad a lo bello, así como la lealtad a la justicia y la capacidad de indignación, y a veces de perdón, como virtudes indispensables para nuestro desarrollo humano, para el doctor Latapí una educación de calidad es aquella que en la interacción personal y cotidiana entre maestro y alumno nos estimula a ser mejores, pero también nos hace comprender que necesitamos siempre de los demás, y que somos "seres-en-el-límite", a veces triunfadores y a veces perdedores.
No es por tanto buscar cosas extravagantes, "como llenar las aulas de equipos electrónicos o multiplicar teleconferencias con premios Nobel", y mucho menos debe confundirse con el "éxito" en el mundo laboral, entendido éste como referencia a los valores del sistema. Por lo mismo, no debe ser abordada desde teorías empresariales de la "calidad total", como perversamente hoy se hace, ni desde la preocupación por mejorar la "oferta" comercial, para triunfar en la competencia del mercado, sino desde esas experiencias existenciales más profundas, que están ligadas con la dignidad del ser humano.
Con razón para el doctor Latapí el conocimiento que requieren las sociedades no es solamente aquel vinculado con la economía, sino también muchos otros conocimientos que tienen que ver con el sentido profundo de lo humano. "Las universidades -afirma el doctor Latapí- no existen sólo para crear y promover el conocimiento económicamente útil, sino todas las formas de conocer que requiere una sociedad.
"Por esto -añade- sostenemos que ellas son el hogar legítimo de la filosofía y las humanidades, de la historia, del teatro, la poesía y la música; defendemos también el profundo sentido humano de las ciencias naturales, y afirmamos el valor de lo inútil y de lo gratuito como parte de la misión de la universidad.
"Por esto también creemos en lo valioso de la convivencia de los diferentes en las comunidades universitarias, tan propia de nuestras universidades públicas. Por tanto, decimos sí a la sociedad del conocimiento que incluya la universidad de los saberes humanos, y advertimos contra la trampa de convertir a las universidades en fábricas de inventos prácticos; ellas son creaciones del homo sapiens, no las reduzcamos a talleres del homo faber."
Por ello, igualmente el doctor Latapí advierte sobre la necesidad de que la educación universitaria profundice en la naturaleza del conocimiento científico, que busca explicaciones, y en sus limitaciones, y nunca desdeñe ni se cierre al conocimiento cultural, que busca significados. "Me horroriza -afirma con toda razón- una educación que excluya la compasión, que renuncie a la búsqueda de significados o que cierre las puertas a las posibilidades de la trascendencia".
Riesgos de la educación superior en México
Por méritos académicos más que suficientes, el pasado 15 de febrero la Universidad Autónoma Metropolitana entregó el doctorado honoris causa a Pablo Latapí Sarre, miembro activo del Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación de la Universidad Nacional Autónoma de México, y quien fue hasta diciembre del año pasado nuestro embajador ante la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. Anteayer el pleno del Senado aprobó la designación de Homero Aridjis como nuevo representante de México ante ese organismo internacional, con sede en París.
El doctor Latapí, quien junto con otros destacados intelectuales iniciara de manera magistral hace 40 años las investigaciones interdisciplinarias sobre la educación en el país, agradeció el nombramiento con algunas reflexiones sobre los riesgos que hoy enfrentan las universidades mexicanas, las cuales constituyen verdaderas advertencias y señales de alerta para el cabal cumplimiento de su misión en la sociedad.
Con fundamento en la filosofía de la educación que ha venido construyendo después de tantos años de investigación y experiencia docentes, el doctor Latapí se refirió al objetivo de "excelencia" que hoy se proclama como obligatorio para las universidades; al concepto de calidad de la educación, del que todavía no se tiene una definición convincente; al conocimiento del cual se trata cuando se habla de la "sociedad del conocimiento", y a la urgencia de romper con lo que él llama "la prisión del conocimiento racional". Para el doctor Latapí hablar de excelencia en la educación sólo es legítimo si significa un proceso gradual de mejoramiento personal, pero es atroz si significa perfección, ya que la "excelencia" no es una virtud humana, conlleva la trampa de una secreta arrogancia, e irremisiblemente desemboca en el narcisismo y el egoísmo.
"La antinomia de ser mejor, sin por ello separarnos de los otros; de ser fuertes, sin por ello usar el poder para oprimir; de ser seguros, sin por ello ser arrogantes -afirmó el doctor Latapí-, seguirá siendo un reto educativo difícil, siempre irresuelto". En congruencia con esta línea de pensamiento axiológico original, que valora la compasión y la solidaridad, el respeto, la veracidad, la sensibilidad a lo bello, así como la lealtad a la justicia y la capacidad de indignación, y a veces de perdón, como virtudes indispensables para nuestro desarrollo humano, para el doctor Latapí una educación de calidad es aquella que en la interacción personal y cotidiana entre maestro y alumno nos estimula a ser mejores, pero también nos hace comprender que necesitamos siempre de los demás, y que somos "seres-en-el-límite", a veces triunfadores y a veces perdedores.
No es por tanto buscar cosas extravagantes, "como llenar las aulas de equipos electrónicos o multiplicar teleconferencias con premios Nobel", y mucho menos debe confundirse con el "éxito" en el mundo laboral, entendido éste como referencia a los valores del sistema. Por lo mismo, no debe ser abordada desde teorías empresariales de la "calidad total", como perversamente hoy se hace, ni desde la preocupación por mejorar la "oferta" comercial, para triunfar en la competencia del mercado, sino desde esas experiencias existenciales más profundas, que están ligadas con la dignidad del ser humano.
Con razón para el doctor Latapí el conocimiento que requieren las sociedades no es solamente aquel vinculado con la economía, sino también muchos otros conocimientos que tienen que ver con el sentido profundo de lo humano. "Las universidades -afirma el doctor Latapí- no existen sólo para crear y promover el conocimiento económicamente útil, sino todas las formas de conocer que requiere una sociedad.
"Por esto -añade- sostenemos que ellas son el hogar legítimo de la filosofía y las humanidades, de la historia, del teatro, la poesía y la música; defendemos también el profundo sentido humano de las ciencias naturales, y afirmamos el valor de lo inútil y de lo gratuito como parte de la misión de la universidad.
"Por esto también creemos en lo valioso de la convivencia de los diferentes en las comunidades universitarias, tan propia de nuestras universidades públicas. Por tanto, decimos sí a la sociedad del conocimiento que incluya la universidad de los saberes humanos, y advertimos contra la trampa de convertir a las universidades en fábricas de inventos prácticos; ellas son creaciones del homo sapiens, no las reduzcamos a talleres del homo faber."
Por ello, igualmente el doctor Latapí advierte sobre la necesidad de que la educación universitaria profundice en la naturaleza del conocimiento científico, que busca explicaciones, y en sus limitaciones, y nunca desdeñe ni se cierre al conocimiento cultural, que busca significados. "Me horroriza -afirma con toda razón- una educación que excluya la compasión, que renuncie a la búsqueda de significados o que cierre las puertas a las posibilidades de la trascendencia".
Monday, February 12, 2007
Mediterranea
Olivos, mar,
rios bajando de las montañas,
aves, barcos,
moros, romanos
nubes que envidian la playa
y forman un camino largo junto
al mar y son opcion
al camino de arena de aquí abajo
Rocas, agua, viento..
cuenca de vida
odiseas de vida
carnavales destinados
por la luna
rios bajando de las montañas,
aves, barcos,
moros, romanos
nubes que envidian la playa
y forman un camino largo junto
al mar y son opcion
al camino de arena de aquí abajo
Rocas, agua, viento..
cuenca de vida
odiseas de vida
carnavales destinados
por la luna
Thursday, February 01, 2007
In memoriam Molly Ivins
"Hang in there, keep fightin' for freedom, raise more hell, and don't forget to laugh, too."
Molly Ivins
In Memoriam: Dear Molly, your spirit is with us.
Molly Ivins
In Memoriam: Dear Molly, your spirit is with us.
Friday, January 26, 2007
My Country, Irak
Oh my country, may you have a happy morning.
Reunite everyone; heal your wounds.
I yearn to see you smile some day,
When will sadness set you free?
Sunnis, Shiites and Kurds,
Take them all under your wings.
You are their father; you are their mother,
Stay firm, no matter how your winds gust.
Jesus and Prophet Muhammad said,
Their unity is your weapon.
Love, peace, intellect and construction,
May God in the heavens bless your success, my country.
Oh my beloved Iraq; oh Iraq,Oh my beloved, oh my beloved, oh my beloved Iraq.
letra y musica de Kadhum Al-Sahir
Reunite everyone; heal your wounds.
I yearn to see you smile some day,
When will sadness set you free?
Sunnis, Shiites and Kurds,
Take them all under your wings.
You are their father; you are their mother,
Stay firm, no matter how your winds gust.
Jesus and Prophet Muhammad said,
Their unity is your weapon.
Love, peace, intellect and construction,
May God in the heavens bless your success, my country.
Oh my beloved Iraq; oh Iraq,Oh my beloved, oh my beloved, oh my beloved Iraq.
letra y musica de Kadhum Al-Sahir
Thursday, January 25, 2007
Guernica
Es el nombre de una pintura de Picasso sobre el bombardeo de Guernica, en el país Vasco, por parte de la aviación alemana e italiana durante la guerra civil española.
Un documental de TV3 me pone una vez mas en contacto con esa parte de la historia Española y me empatiza mas con su lucha, sus ideales y el sufrimiento de la gente.
El bombardeo fue uno de los primeros vividos en la "guerra moderna", esta que cuenta los daños colaterales y habla de la gente muerta como conejos o pollos.
Una vez mas pienso que esta Europa, en la que vivo ahora, es mucho mas sensible a la guerra pues la sufrió más y puede llegar a ser mas sensible a ella. Por suerte aun nos quedan los viejos europeos para decirnos que eso de las guerras no sirven, que nos hacen daño, que matan, que son dolorosas. Bendigo la memoria.
Un documental de TV3 me pone una vez mas en contacto con esa parte de la historia Española y me empatiza mas con su lucha, sus ideales y el sufrimiento de la gente.
El bombardeo fue uno de los primeros vividos en la "guerra moderna", esta que cuenta los daños colaterales y habla de la gente muerta como conejos o pollos.
Una vez mas pienso que esta Europa, en la que vivo ahora, es mucho mas sensible a la guerra pues la sufrió más y puede llegar a ser mas sensible a ella. Por suerte aun nos quedan los viejos europeos para decirnos que eso de las guerras no sirven, que nos hacen daño, que matan, que son dolorosas. Bendigo la memoria.
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